9 jul. 2013

¿Y cómo sino?

El mundo no es un lugar bonito, para nada.
En el mundo hay millones de cosas horribles, que pasan día a día y que con los años te vas dando cuenta de esa cruda realidad. Cuando somos pequeños todo es inocente y demasiado bueno y bonito, un niño gracias a Dios no sabe lo feo que es el mundo y lo cruel que es la vida en sí. Las personas que ya tenemos unos cuantos años más y que hemos pasado de las películas Disney a las noticias de las 3 sabemos de qué hablamos.
El mundo no es un lugar bonito, el mundo nos castiga a veces.
Todo lo que ocurre entristece a cualquiera, lo apaga, lo limita. Hay más colores que no son el rosa, más realidades que las de los cuentos, más dolor que el de perder a tu peluche favorito...
El mundo no es un lugar bonito, pero puede serlo por un momento.
¿Hay algo de malo intentar escapar de esa realidad un momento? Una persona que ríe y hace tonterías no es menos seria o madura que otra, a veces es simplemente que quiere olvidarse de todo por un rato, con cualquier mínima cosa. Por el hecho de crecer y ser personas con unos cuantos año más, no justifica el hecho de que no se pueda volver un poco a la niñez, a la inocencia, un poco a la bobería.
Nadie puede entrar en la mente de nadie, nadie sabe lo que esa persona piensa, vive o atormenta. Por eso, no juzguen a las personas que no hacen sino reír o hacer tonterías, porque a lo mejor, cuando ustedes no la ven, no tienen ni sonrisa ni diversión, simplemente una mirada triste y mustia castigada por la crueldad y la desgraciada realidad de la vida.
Todos tenemos derecho a olvidar por un ratito.

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